BITACORA CHIHUAHUENSE
Por Guillermo TERRAZAS VILLANUEVA


EL FASCISMO SE ENTRONIZA EN ACCION NACIONAL


El fascismo de ultraderecha en el país, empotrado en posiciones políticas de privilegio a nivel nacional, no ha parado en mientes para ejercer todo tipo de presiones hacia quienes disienten de su manera de pensar.

La coahuilense Teresa Ortuño Gurza, Senadora por la vía plurinominal, hace algunas semanas lanzó temerarias acusaciones contra el Gobernador de Chihuahua José Reyes Baeza Terrazas, señalándolo como protector del narcotráfico en la entidad y, de pasadita, responsabilizarlo por el significativo repunte de la violencia en el Estado.

Doña Teresa, en un afán eminentemente electorero tiró con escopeta. Ni por asomo reflexionó sobre el hecho de que Reyes Baeza hace más de un año pidió el apoyo de los cuerpos de seguridad del Gobierno Federal y por ahora se tienen casi diez mil efectivos policíacos y castrenses distribuidos por todo el Estado y los delitos parecen haberse recrudecido desde que fue notoria la presencia del Ejército y de la PFP.

Ante una total carencia de neuronas en la parte superior de los hombros, la legisladora panista evidentemente que habló con el hígado en la ocasión. Por su parte, el mandatario chihuahuense decidió enderezar una demanda judicial por la vía civil por el daño moral causado por la belicosa Senadora.

Ante la actitud asumida por el Jefe del Ejecutivo chihuahuense, se sumaron infinidad de sectores de la sociedad, entre otros, cámaras, organismos de la iniciativa privada clubes de servicio, directivos de empresas maquiladoras, profesionistas, líderes religiosos y los obispos de la Iglesia Católica que ejercen su encomienda pastoral en las diversas Diócesis chihuahuenses.



Esa postura pública de los Obispos católicos causó la irascibilidad de conspicuos personajes del más recalcitrante extremismo en la ultradrecha incrustada en el Partido Acción Nacional quien utilizó como cabeza de playa a Luis Felipe Bravo Mena, hoy por hoy uno de los consentidos del Presidente Calderón, ya que se desempeña nada más y nada menos que como su Secretario Particular.

Bravo Mena comenzó a llamar a los Obispos chihuahuenses empezando por el pastor de la grey católica juarense Renato Ascensio León para patentizarles el disgusto que había causado su postura al avalar la trayectoria e integridad del gobernador de Chihuahua acusado de manera temeraria e irresponsable por doña Teresa Ortuño.

Pero fue el Obispo de Parral, don Andrés Corral quien reveló públicamente la torpeza inaudita del Secretario Particular del Presidente Calderón. Corral estimó como un inaceptable hostigamiento las recriminaciones de Bravo Mena.

La prueba irrefutable del rechazo del Obispo Corral a la actitud visceral e irreflexiva del Secretario Particular de Felipe Calderón fue su afirmación de no contestar las llamadas que ha recibido del influyente personaje en el gabinete presidencial habida cuenta que fue alertado oportunamente por su colega, el Obispo de Ciudad Juárez.

Obligada la pregunta: ¿detrás de la estrategia de Bravo Mena estará la mano del titular del Poder Ejecutivo Federal?

Como dice el ranchero: “Pué que sí…pué que nó…pero lo más seguro es que quien sabe..”

Pero si por las vísperas sacamos los días….”Pues pué que sí….”

Ni más, ni menos.

guillermoterra@yahoo.com
 






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