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Padecen
falla renal 8.5 millones de mexicanos; sólo 30% lo sabe
La insuficiencia crónica es la tercera causa de muerte en hospitales:
fundación especializada
Cuando el mal se agrava es irreversible y los afectados requieren
diálisis o hemodiálisis, advierte Garvey
Protesta de familiares de pacientes del IMSS con
insuficiencia renal crónica por el cambio de proveedor de terapias de
diálisis o hemodiálisis, en marzo de 2008
Periódico La Jornada
Alrededor de 129 mil mexicanos padecen insuficiencia renal crónica,
enfermedad cuya frecuencia crece a un ritmo de 10 a 13 por ciento anual y
representa la tercera causa de muerte hospitalaria, aseguró la Fundación
Mexicana del Riñón.
Leopoldo Garvey, presidente del organismo, advirtió que sólo la mitad de
los afectados recibe un tratamiento clínico adecuado, y lo más grave es
que con un par de exámenes de laboratorio (de orina y sangre) al año,
cuyo costo no rebasa 120 pesos, es posible prevenir el mal.
Asimismo, destacó la importancia de informar a la población sobre los
factores de riesgo para el desarrollo de la falla renal, cuya atención ya
representa una pesada carga económica para las instituciones de seguridad
social, además de los costos financieros y sociales para los afectados.
En conferencia de prensa con motivo del Día Mundial del Riñón –que se
celebra cada 11 de marzo–, advirtió que en el país hay al menos 8.5
millones de personas con una falla renal leve, pero menos de 30 por
ciento lo sabe. En el futuro –dijo– todas ellas requerirán una terapia de
sustitución (diálisis o hemodiálisis), un trasplante de riñón y un
tratamiento médico de por vida para evitar el rechazo del órgano.
La insuficiencia renal crónica –señaló– es una enfermedad irreversible
que puede afectar uno o los dos riñones. El organismo pierde la capacidad
de filtrar las sustancias tóxicas de la sangre, por lo que se hacen
necesarios los tratamientos de diálisis o hemodiálisis.
Entre los principales factores de riesgo para el desarrollo del
padecimiento están la diabetes mellitus y la hipertensión arterial.
Gregorio Obrador Vera, director de la Escuela de Medicina de la
Universidad Panamericana, comentó que México carece de información
estadística puntual sobre el vínculo entre estas enfermedades, pero en
Estados Unidos dos de cada tres individuos que requieren de diálisis
peritoneal tienen diabetes e hipertensión arterial. Sólo de alteración de
glucosa en sangre, los afectados representan 45 por ciento del total.
El especialista mencionó que la falla renal presenta síntomas hasta que
se encuentra en etapas avanzadas, lo cual representa el principal
obstáculo para la obtención del diagnóstico temprano, de ahí la
importancia de las medidas preventivas, como reducir la ingesta de sal,
hacer ejercicio físico a fin de evitar el sobrepeso y la obesidad, y, en
su caso, tener control adecuado de la diabetes y la hipertensión
arterial.
Además –precisó Garvey–, como parte de las acciones del sistema nacional
de salud, de manera rutinaria debería practicarse un examen de
laboratorio para evaluar el desempeño de los riñones. La medición del
nivel de creatinina en sangre y de proteína en la orina es un indicador
claro para estos fines. En caso de detectarse falla renal, es posible
retrasar la progresión de la enfermedad, apuntó.
También participó en la conferencia de prensa la anestesióloga Guadalupe
Bada Pérez, quien, sin tener antecedentes de diabetes o hipertensión,
desarrolló insuficiencia renal. La causa –dijo– fue su estilo de vida:
tomaba poca agua, comía mucha carne roja y era sedentaria. Comentó que
antes de llegar al hospital por una crisis hipertensiva pasaron unos
cuatro años, en el último de los cuales aparecieron algunos síntomas que
ella desestimó, como fatiga constante, calambres, resequedad de la piel,
depresión, enojo y reflejos disminuidos.
Transcurrió otro año antes de que Bada Pérez fuera sometida a la cirugía
de trasplante, la cual le permitió reincorporarse a sus actividades,
dijo.
A su vez, Gerardo Villavicencia, de la Comisión Nacional de los Derechos
Humanos (CNDH), señaló que el Seguro Popular aún no cubre los gastos de
atención médica por dicho padecimiento, por lo que exhortó a las
autoridades a buscar alternativas para retomar el proyecto de
incorporarlo al Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos, el cual
empezó en el gobierno de Vicente Fox y se suspendió en el actual.
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