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Intercambio
de juguetes bélicos divide opiniones
Antonio Calleja
El Diario
Juárez.-En respuesta al intercambio de juguetes bélicos por tradicionales
que el Gobierno Municipal llevará a cabo el próximo 27 de marzo, se puede
apreciar que los puntos de vista varían considerablemente de ciudadano a
ciudadano.
La mujer encargada de uno de los locales en el interior del Mercado
Reforma, cuya identidad decidió mantener en el anonimato, refirió que casi
no vendía juguetes bélicos, y que los pocos que tenía en exhibición eran
sólo para llenar un espacio en su puesto.
“Casi no vendo juguetes de ese tipo, sólo los utilizo para rellenar el
espacio, y son pocos en comparación con los otros juguetes que vendo,”
explicó.
Indicó que en contraste con años anteriores, las armas de juguete ya no
llaman tanto la atención en los jóvenes, en parte debido a que las madres
tienen más conciencia sobre lo que les enseñan a sus hijos.
Expresó que de esta forma, las pelotas, las figuras de acción, las
miniaturas de los juegos de cocina y las muñecas atraen más a los infantes
que una pistola, por lo que reitera que prefiere no vender estás últimas.
También agregó que estaba de acuerdo con el intercambio que se propone
realizar el municipio, le parece un buen proyecto.
No obstante la opinión de Julia, otra mercader, se inclina más por el lado
contrario.
Ella afirmó que a los niños en realidad les agradan todo tipo de juguetes,
no así a sus madres que les retienen un poco.
Añadió que, a su forma de ver, la violencia no es generada por las armas
de juguete y que el gobierno sólo esta perjudicando a los comerciantes.
“La violencia no es generada por eso (juguetes bélicos), los sicarios no
dejaran de matar porque un niño tenga una pelota nueva en lugar de un
rifle de plástico (...) el gobierno debería quitar a los ‘malosos’, no los
juguetes de los niños”, dijo.
Además expresó que a pesar de ser cierto que la venta de este tipo de
juegos ha disminuido, también han disminuido la de todos los demás, y no
sólo de juguetes, pues es la inseguridad de la ciudad la que mantiene a la
gente en sus casas y a los mercantes alejados, y que a final de cuentas
repercute en todo tipo de negocios.
Victoria Navarro, madre de familia y encargada de otro local, manifestó
por su lado que la actitud de un niño se ve más influenciada por otras
fuentes, como las caricaturas de la televisión que ve a diario, que por
una pistola de juguete.
Sin embargo, admite que sus hijos crecieron jugando con armas de juguete y
viendo programas con cierto grado de violencia, pero afirma que son los
valores que se enseñan en la casa lo que en verdad repercute en el
comportamiento de los niños.
“No es la pistola, no es la navaja, son otras cosas. Los valores y la
educación que tienen desde su casa es lo que los define (a los niños)”
expuso.
También se mostró algo escéptica ante el proyecto pues no se explica cómo
quieren erradicar esas influencias “negativas” en los niños, cambiando un
juguete por otro, cuando todos los días tantos ven soldados armados por
las calles.
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