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La
inflación en febrero fue la mayor de los últimos 6 años
En sólo un bimestre se equiparó al incremento a los salarios que regirá
todo el año
El repunte obedece al aumento en el precio de la gasolina, según Invex Casa
de Bolsa
Los alimentos se incrementaron 6.03 por ciento en 12
meses, según el banco central
Jornada
La inflación en febrero pasado fue la mayor en los últimos seis años y llegó
a un nivel que, transcurrido sólo un bimestre, se equiparó al incremento a
los salarios decretado para todo 2010. El conjunto de alimentos registró un
alza de precios mayor al promedio general, e igual ocurrió con el transporte
público, dos de los renglones de mayor impacto en el bolsillo de la
población.
El índice nacional de precios al consumidor (INPC), que mide el
comportamiento de la inflación general, repuntó en febrero a una tasa anual
de 4.83 por ciento, superior a la tasa anual de enero anterior, que había
sido de 4.46 por ciento, informó el Banco de México este martes.
En particular, en febrero la inflación fue de 0.58 por ciento, la más alta
para un periodo similar en seis años, agregó el banco central. El repunte de
la inflación obedece al aumento en el precio de la gasolina, comentó Ricardo
Aguilar Abe, analista de Invex Casa de Bolsa.
Como otros impuestos, el alza en los precios de la gasolina, electricidad y
gas fue dispuesta por el gobierno federal como resultado de la negociación
presupuestal a finales del año pasado, que fue aprobada por las bancadas de
los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional.
Además del alza en los combustibles, otro factor que determinó que la
inflación superara el pronóstico de analistas financieros fue el
comportamiento en el precio de productos agropecuarios, tradicionalmente
afectado por cuestiones meteorológicas.
Los precios agropecuarios impulsaron la inflación arriba de las
expectativas, opinó Arturo Vieyra, analista de Banamex.
En los últimos 12 meses la inflación general aumentó 4.83 por ciento, un
incremento comparable al 4.85 por ciento en que fueron elevados los salarios
mínimos –indicador de referencia también para las negociaciones
contractuales– en diciembre pasado, y que no será movido hasta finales de
este año.
En productos de consumo generalizado, las alzas superaron, en algunos casos
varias veces, el promedio general. El conjunto de productos alimenticios
tuvo en los 12 meses anteriores un incremento de 6.03 por ciento, de acuerdo
con el banco central. En el periodo de referencia el precio final de la
cebolla se elevó 166 por ciento; el del jitomate 43, y el del tomate 28 por
ciento. El precio promedio de la papa aumentó 44 por ciento; el de los
nopales, 26, y el del azúcar 88 por ciento. La tortilla de maíz elevó su
precio en 7.4 por ciento.
Otro renglón que consume parte importante del dinero de las familias en los
estratos de menor ingreso es el transporte. En este caso, según los datos
divulgados ayer por el banco central, el precio nacional promedio del
transporte urbano subió 7.4 por ciento en los 12 meses precedentes, arriba
de la inflación general y de las alzas salariales. Lo mismo ocurrió con las
tarifas eléctricas, que repuntaron 7 por ciento.
Otros incrementos arriba del promedio general fueron los de la cerveza, con
un alza de 12.6 por ciento en los 12 meses anteriores, y los cigarrillos, 9
por ciento.
La inflación podría ubicarse por encima del intervalo estimado del banco
central hacia el cierre del año, esto por una probable contaminación de
mayores precios de gasolina hacia los precios de otros bienes y servicios,
comentó Aguilar Abe. Los incrementos en el precio de la gasolina continuarán
a lo largo de 2010.
Decisiones de política económica tienen influencia directa sobre el
comportamiento de los precios, como es el caso del alza de impuestos y al
precio de la gasolina, aunque el banco central ha mencionado que este efecto
será transitorio.
La inflación sigue aumentando de la mano de la política de precios públicos,
de la política fiscal vigente, así como por presiones de los precios
agrícolas, comentaron a su vez los analistas de BBVA Bancomer Pedro Uriz
Borrás y Octavio Gutiérrez Engelmann.
En febrero, la inflación no subyacente –que incluye precios de
comportamiento volátil, como agropecuarios y los que fija el gobierno–
aumentó 1.08 por ciento mensual, y en términos anuales, 5.4 por ciento. En
enero el crecimiento anual había sido de 3.8 por ciento. El subíndice de
precios agropecuarios tuvo un aumento anual de 7.37 por ciento, consistente
con el presente ciclo agrícola, según analistas de Bancomer.
La política fiscal y de precios públicos vigentes continúa generando un
fuerte impacto en la inflación anual, que se mantiene contenido en las
rúbricas directamente afectadas, apuntaron. “El relativamente moderado
aumento de la inflación subyacente –que no incluye los precios más
volátiles– puede estar señalando que los impulsos inflacionarios de la
política fiscal, particularmente en los servicios, están siendo moderados
por el impacto del ciclo económico”, de menor consumo, añadieron. Sin
embargo, no descartaron que en la medida en que la reactivación económica
avance, los precios se ajusten al alza con mayor ímpetu.
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